Tanto tiempo sin escribir aquí, y tantas sincronicidades, por suerte escritas en libreta, pero no pasadas al blog…
Ahora me acerco al tiempo de traspasarlo todo, poco a poco, pero espero que con la constancia suficiente para hacer un corpus auténtico y necesario para tantas personas que se encuentran (!) también con ellas, activando por mi parte con la difusión amplia de estas modestas páginas para que conectemos comentarios y contactos…
Necesitaré esta expansión (grande o pequeña, ya veremos…) hasta hoy no he publicitado nada… Por ello su conecimiento ha sido casi nulo por no haber escrito aquí durante dos años, pero más de 1.200 visitas motivarán sin duda un trabajo y desarrollo más competente que hasta hoy…
Eso espero.
Aunque el intervalo ha sido mayúsculo o excesivo, estoy aún estudiando la posibilidad de readaptar las fechas o bien intercalar el dia a dia con apuntes pasados pero señalando dentro del post la fecha correspondiente de los sucesos… Aunque las fechas hasta cierto punto y siempre que no impliquen hechos del momento preciso, no son de vital importancia.
El hecho o fenómeno de la sincronicidad puede parecer complejo o sencillo a la vez, depende de la personalidad de cada uno, de cada persona que se le presente, lo presencia o lo consulte (en un blog como este por ejemplo y otrs mundos de la Red, pero he visto pocos…). Si considero importante que se profundice un poco más en este tema poco difundido a pesar de grandes eminencias, especialmente pensadores y creadores, que lo canstatan pero no se atreven mucho a difundir-…
La manifestación y toda su belleza y conexión con el mundo es los más importante, bello y único… Dejarse ir por sus sensaciones de libertad y conexión con lo más auténtico del sueño eterno…
Jung intentó aprisionarla con la ciencia conocida y su posible gran unión con las espiritualidades conocidas y por conocer, y dentro de los marcos que le permitia la sociedad del momento y los enlaces que creó, pero es difícil tener una sola conclusión. Es necesario dejarse ir y presenciar su esplendor y vida, y como cada una de nuestra vidas puedo interconectarse con la esencia misma, con la fuente misma de Todo…
A través de lecturas advaitas filtradas por maestros, creo que poco conocidos, como David Carse y Tony Parsons, he llegado a conclusiones más profundas y a la vez más sencillas, de que no hay nada que comprender: La sincronicidad entra también en este Todo que no es Nada, en la forma o como muestra de que algo está soñando por nosotros y de vez en cuando se nos insunúa o divierte dejando estas señales de aviso, de amor, de hacerse notar para el que quiera Ver…
Somos personajes de un sueño o de un teatro eterno, entrando y saliendo en lo que llamamos vida… Generando variaciones donde podemos ser conscientes de que nada es esta realidad y a la vez lo es Todo.
Desarrollémonos por este torbellino de densidades variables, de espacios y tiempos interconectados siempre con la matriz única de luz, sabiduria y consciencia, donde la quietud es la única forma suprema de vida eterna.
Sigamos soñando, creando, manifestando entre nuestros ruídos, Sabiendo…
Reencuentro…
diciembre 6, 2010 por t.
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